Resumen
Según anota Soto (1994) la fuerza del Programa reside no tanto en el hecho de que el soporte alternativo a la palabra sean los signos, sino principalmente en el procedimiento específico de enseñanza de ese soporte.
Un procedimiento de aprendizaje sin error, encaminado directamente a la enseñanza, por un lado de pautas de comunicación expresiva (los signos) y por otro, pero indisoluble del anterior, de funciones comunicativas. Esta enseñanza, inseparable, de topografías (signos) y de funciones, por medio del procedimiento de análisis conductual denominado moldeamiento y la técnica del encadenamiento marcha atrás, la cual permite el la adquisición de cada signo que se enseña y su uso espontáneo generalizado, lo cual redunda en un uso funcional de los signos, ya que la persona mediante su uso logra ver satisfechas sus necesidades.
También el uso del procedimiento denominado aprendizaje sin error en el cual no se atienden los errores de las personas, para que ellas no vean reforzados sus errores.
Por otro lado se adaptan los objetivos al nivel evolutivo de las personas con autismo.
El método también requiere que los estudiantes con autismo hayan aprendido los requisitos de las conductas que se van a enseñar.
Asegurar la adquisición previa a los requisitos de conducta que se pretenden enseñar. Los docentes deben tener claro que es necesario realizar análisis de tareas que le permitan al estudiante el logro de los objetivos propuestos. En caso de que sea necesario se debe brindar la ayuda necesaria ya sea esta como instigación física o verbal.
También es importante dirigir la acción en los primeros momentos para evitar el error, además de que es necesario llevar a cabo un buen control de estímulos, de tal manera que se evite la distracción, la ambigüedad y la agotabilidad de la persona con la que se trabaja.
A la persona se le debe mantener motivada mediante el desarrollo de actividades llamativas y participativas, lo mismo que el uso de reforzadores muy potentes.
Todo trabajo que se desarrolle debe resultar importantes, y atractivas para las personas con las que se trabaja.
Es importante recordar que el aprendizaje con este método se produce de manera incidental, o sea que los episodios de enseñanza son iniciados por las personas con autismo, de tal manera que la tarea de las personas que trabajan con él es determinar el movimiento natural que utiliza el niño con alguna intención comunicativa, para posteriormente utilizar el moldeamiento de la forma y la ubicación correcta de la mano, y junto con el niño mediante la instigación realizar tantos movimientos como sílabas tenga la palabra que se trabaja. Toda vez que la persona haga los movimientos necesarios se le refuerza inicialmente con el objeto o situación que solicita o emite, para que de esta manera el niño pueda establecer la relación de causalidad.